lunes, 18 de febrero de 2013

General Electric Power Controls anunció ayer al comité de empresa su decisión de cerrar la planta de Sant Vicenç de Castellet (Barcelona), donde actualmente trabajan 135 personas. El sindicato CCOO rechaza totalmente el cierre de la factoría y denuncia que se trata de una deslocalización , ya que no existen causas objetivas que justifiquen la decisión y, además, la empresa tiene beneficios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario